Los inmigrantes se encuentran atrapados por hipotecas

Los bancos en el Reino de España no declaran la quiebra, y los inmigrantes están atrapados por las hipotecas, las inmobiliarias y las constructoras. En todos los países del mundo, cuando una persona empieza a tener una deuda que provenga del ámbito de las hipotecas, pierde la vivienda y el banco se apodera de ella, mientras la familia queda en la calle. Esto es cruel y sádico, pero es la realidad de todas las regiones del mundo, que mantienen su economía con un signo de estabilidad. Por ese motivo, el acceso a los créditos no se da muy fácilmente, sino que los sujetos tienen que dar la garantía de que pueden sustentar la responsabilidad que lleva ese gasto.

En España, cuando la familia no puede pagar, el banco la desahucia, pero aquí comienzan los problemas, porque la casa ya no está, pero la deuda se mantiene, debido a que nadie se hace cargo de ella. En este momento se empieza a producir un conflicto en cuanto al mundo de las hipotecas.

El banco malvende el piso a través de una oscura subasta, y varias mafias ven tajadas financieras de esta transacción. Lo peor de todo es que después se le reclama al hipotecado lo que falte por pagar tras la venta.

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